jueves, 22 de mayo de 2014

VEHÍCULO AÉREO NO TRIPULADO PARA INVESTIGACIÓN DE AGRICULTURA EN EL CAB


  El suceso no pasó desapercibido para quienes se encontraban en las canchas de futbol y en el área de las torres de entrenamiento de trabajo seguro en alturas. Rápidamente el “Drone”, como se conoce a este tipo de vehículos aéreos no tripulados, alcanzó una altura aproximada de 300 pies, permaneció  estático por unos segundos y descendió un poco, dirigiéndose hacia una de las torres en donde un grupo de aprendices realizaban maniobras propias del trabajo en alturas. En tierra, un instructor controlaba el desplazamiento del aparato mientras que un aprendiz monitoreaba la señal de video que llegaba desde la cámara de alta definición instalada bajo la liviana estructura de la pequeña aeronave que continuaba volando en círculos sobre la zona oriental del CAB.


Conocido también como VANT (Vehículo Aérero No Tripulado), este prototipo de aeronaves a escala vienen construyéndose desde hace varios décadas  en los Estados Unidos y algunos países Europeos, siendo inicialmente utilizados con fines militares como el espionaje, misiones de reconocimiento y de ataque.







En los últimos años se desarrollaron  nuevas tecnologías que permitieron reducir tamaños,  mejorar sus diseños y navegación, haciendo que diferentes compañías internacionales masificaran  su producción abaratando sus costos de fabricación, creándose un nuevo  mercado para su utilización, en aplicaciones de tipo civil como vigilancia,  cartografía, geología, hidrología, control del medio ambiente, etc.



Desde 2013 el Centro Agropecuario de Buga gestionó la compra de un “Drone” con el fin de implementar la fotogrametría, una técnica que utiliza fotografías  y otros sistemas de percepción remota junto con puntos de referencia topográficos sobre el terreno, como medio fundamental para la medición de cultivos, permitiendo observar condiciones que a simple vista pasan desapercibidas. 


Finalmente en 2014,  el CAB  adquirió este equipo, con unas características especiales como un hardware de vanguardia con el que se puede alcanzar alturas de hasta 11000 pies (3.300 Mts aprox.); una autonomía de vuelo de hasta 15 minutos y sus seis motores posibilitan que el “Drone” pueda cargar equipos de medición y sensores de hasta 3000 gramos de peso. La aeronave  cuenta con  sensores de brújula, barómetro, GPS, cámara de video y su software permite controlar la nave desde tierra por un sistema de radio control  con monitoreo de imagen en tiempo real para aprovechar su versatilidad en cualquier tipo de desplazamiento.




Para Edier Zapata, Instructor de la Tecnología en Agricultura de Precisión del CAB: “Tener la posibilidad de adquirir este tipo de equipos pone al Centro Agropecuario de Buga en una posición de vanguardia,  ya que nos permite desarrollar investigación aplicada y apoyar mejor los procesos de formación de los aprendices”.


la pequeña aeronave continua realizando vuelos de prueba sobre el CAB; en tierra  el equipo de instructores y aprendices  espera la  llegada de sensores tipo NIR de topografía  que permitirá medir relieves,  y de una cámara multi-espectral  para hacer mediciones a partir de radiaciones de luz y de temperatura.






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